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viernes, 27 de marzo de 2015

Calabacines luna rellenos de verduras y soja texturizada.


Ayer fui a comprar a la frutería y Ana, la frutera, me recomendó que me llevara calabacines luna para hacer rellenos. No había hecho nunca, pero el calabacín es un alimento que combina casi con todo, así que no podía ser difícil rellenarlos de cualquier cosa. Hoy los he hecho, con lo que tenía por la despensa, y la verdad es que están espectaculares.

Ingredientes para 2 personas:

4 calabacines luna.
1 zanahoria.
1 pimiento verde.
1 puerro pequeño (o 1/2 grande)
1/4 de pimiento rojo.
1/2 vaso de soja texturizada fina.
150 ml. de nata vegetal (o en su defecto leche vegetal sin azúcar)
Harina.
Sal.
Leche vegetal sin azúcar.
Pimienta negra molida.
Nuez moscada.
Aceite de oliva virgen extra.

Elaboración: 

Se corta el rabo del calabacín y se ponen en la bandeja del horno durante unos 15 minutos a 250º, hasta que estén un poco hechos por dentro, pero "al dente" por fuera, para que podamos vaciarlos sin que se rompan. Mientras están en el horno, ponemos en remojo con agua caliente la soja texturizada, para que se rehidrate, durante unos 25 o 30 minutos. Dejamos enfriar un poco los calabacines y vaciamos con cuidado de no romper la piel, ya que luego tendremos que rellenarlos. Picamos finamente el puerro, la zanahoria, el pimiento verde y el pimiento rojo. Picamos también el calabacín que hemos sacado. Ponemos una sartén al fuego con una buena chorrada de aceite de oliva y sofreímos bien todas verduras, excepto el calabacín, hasta que estén pochadas. Cuando estén pochadas añadimos el calabacín y dejamos que se termine de hacer todo bien, dando vuelta para que no se pegue. Escurrimos muy bien la soja texturizada, y ponemos en una sartén con una gota de aceite para que se tueste un poco, y elimine la humedad que pueda quedarle. Añadimos la soja a la sartén de las verduras y mezclamos bien. Salpimentamos y ponemos también una pizca de nuez moscada. Echamos una cucharada de harina y rehogamos un poco, para que se dore la harina. Agregamos los 150 ml. de nata vegetal (yo he usado de arroz, pero también podéis usar de soja o avena) y mezclamos bien para que espese un poco la mezcla. Quedará una especie de bechamel con verduras. Es el momento de probar y rectificar de sal o especias, si fuera preciso. En una sartén hacemos un poco de bechamel con aceite, harina y leche vegetal, añadiendo una pizca de nuez moscada. No es necesaria mucha cantidad de bechamel, ya que es solo para poner encima de los calabacines, para gratinar en el horno.
Rellenamos los calabacines con las verduras que tenemos en la sartén, ponemos una cucharada de bechamel encina y metemos al horno a 200º, en posición grill, durante unos 20 minutos. Ponemos también en el horno los tallos de los calabacines, ya que nos servirán para presentar bonito el plato.
Cuando la bechamel esté doradita ya tenemos listos nuestros calabacines rellenos. Espero que os guste.



martes, 20 de mayo de 2014

Ratatouille


Nuevamente mi amiga Patricia dándome ideas de recetas nuevas. Publicó hace unos días que estaba cenando ratatouille, y me puso los dientes largos. No lo había comido nunca, y tampoco lo había hecho, así que fue ella la que me explicó como se hacía y luego yo he ido investigando en internet e improvisando a mi manera. La verdad es que es una receta que no es muy laboriosa, y está buenísima. 

Ingredientes: 
1 berenjena
1 calabacín
2 pimientos verdes
1 pimiento rojo
4 o 5 tomates maduros
1 cebolla
2 dientes de ajo
sal 
pimienta negra molida
hierbas provenzales al gusto (yo he usado orégano y tomillo)
aceite de oliva

Elaboración:
Se lavan todas las verduras y se cortan a rodajas muy finas, excepto la cebolla y los ajos. Se unta de aceite de oliva la bandeja del horno, y se van colocando por capas, cubriendo toda la bandeja. Yo he puesto debajo el calabacín y la berenjena, luego los pimientos y los tomates. Cada vez que ponemos una capa, salpimentamos un poquito. Cortamos en juliana la cebolla, y picamos los ajos finamente. Echamos la cebolla, los ajos y las hierbas provenzales y metemos al horno a 180º durante 25 o 30 minutos. Las verduras tienen que estar hechas, pero no demasiado blandas, que tengan textura y cuerpo. 
Para presentarlo ponemos las rodajas en forma de espiral, alternando colores, para hacer el plato más vistoso. 
¡Ya tenemos nuestro plato listo para comer!


jueves, 7 de noviembre de 2013

Fritada


Este plato me gusta mucho, ya que además de tener un sabor excepcional, me devuelve a mi infancia, porque me trae un montón de recuerdos... 
¿No os pasa que determinados olores o sabores os recuerdan a alguien? pues a mi me sucede con este plato. La fritada me recuerda muchísimo a dos personas muy queridas, que ya no están aquí. Una de ellas es mi madre, que hacía una fritada fantástica, y la otra es Manolo, un gran amigo de mis padres, que también nos dejó demasiado pronto, al que le encantaba este plato, y mi madre siempre que venía a cenar a casa, le hacía. Quizá es por eso por lo que me resulta tan apetitosa esta receta, porque está llena de bonitos recuerdos.

Ingredientes para 4 personas:

6 patatas grandes
6 u 8 pimientos verdes italianos (dependiendo del tamaño)
1 calabacín grande (o dos pequeños)
1 cebolla grande
aceite de oliva
sal

Elaboración:

Se pela la patata y se corta a finas laminas, como si fuera para hacer tortilla de patata. Se pica la cebolla muy fina, y se pone a freír junto a la patata, en una sartén con abundante aceite.
Se limpian los pimientos, se les quita el rabo y las pepitas y se cortan a trozos no muy pequeños. Se ponen a freír en otra sartén aparte.
Se lava el calabacín y se corta a rodajas finas, y estas en cuatro trozos, para que queden unos trozos de tamaño parecido a la patata que hemos cortado. Se pone otra sartén con aceite y se fríe ahí el calabacín. Se va dandi vueltas para que no se quemen, ni se peguen la patata, los pimientos y el calabacín. 
Antes de sacar de las sartenes todo, hay que ponerle sal.
Cuando esté todo bien frito, se escurre bien con una rasera y se pone en un bol, para mezclarlo todo bien, y ya está lista la fritada. 

Propiedades del pimiento italiano:

En la composición nutricional de los pimientos italianos se cuentan cantidades significativas de vitamina A, C y E (poderoso antioxidante), potasio, fósforo, magnesio, folatos y muy pocos hidratos de carbono. El aporte calórico de los pimientos italianos es de tan solo 20 calorías cada 100 gr. (siempre están presentes en las dietas para bajar de peso). Poseen un porcentaje de agua total superior al 90% y se digieren con bastante facilidad. Si bien los pimientos italianos se pueden consumir crudos o cocidos se aconseja ingerirlos frescos y crudos para aprovechar todas sus propiedades sin la degradación nutricional que genera el calor.
Algunos de los beneficios para destacar de los pimientos italianos son los siguientes: se trata de hortalizas que promueven la formación de colágeno, dientes y uñas; mejoran la vista y el estado de salud de las mucosas del cuerpo; refuerzan el sistema inmunológico; mejoran los impulsos nerviosos y ayudan a quemar grasas. Su contenido en vitamina E ayuda a prevenir el cáncer y combate los radicales libres en el organismo, deteniendo el proceso de envejecimiento celular.