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martes, 20 de mayo de 2014

Ratatouille


Nuevamente mi amiga Patricia dándome ideas de recetas nuevas. Publicó hace unos días que estaba cenando ratatouille, y me puso los dientes largos. No lo había comido nunca, y tampoco lo había hecho, así que fue ella la que me explicó como se hacía y luego yo he ido investigando en internet e improvisando a mi manera. La verdad es que es una receta que no es muy laboriosa, y está buenísima. 

Ingredientes: 
1 berenjena
1 calabacín
2 pimientos verdes
1 pimiento rojo
4 o 5 tomates maduros
1 cebolla
2 dientes de ajo
sal 
pimienta negra molida
hierbas provenzales al gusto (yo he usado orégano y tomillo)
aceite de oliva

Elaboración:
Se lavan todas las verduras y se cortan a rodajas muy finas, excepto la cebolla y los ajos. Se unta de aceite de oliva la bandeja del horno, y se van colocando por capas, cubriendo toda la bandeja. Yo he puesto debajo el calabacín y la berenjena, luego los pimientos y los tomates. Cada vez que ponemos una capa, salpimentamos un poquito. Cortamos en juliana la cebolla, y picamos los ajos finamente. Echamos la cebolla, los ajos y las hierbas provenzales y metemos al horno a 180º durante 25 o 30 minutos. Las verduras tienen que estar hechas, pero no demasiado blandas, que tengan textura y cuerpo. 
Para presentarlo ponemos las rodajas en forma de espiral, alternando colores, para hacer el plato más vistoso. 
¡Ya tenemos nuestro plato listo para comer!


viernes, 17 de enero de 2014

Revuelto de morcilla vegetal


Esta receta está inspirada en un revuelto de morcilla de burgos que mi madre hacía. Es un plato diferente, para sorprender a vuestros comensales si vienen a cenar a casa alguna vez (incluso a los omnívoros, que no notarán la diferencia de la morcilla).

Ingredientes para 2 personas:

2 morcillas vegetales (las podéis encontrar en tiendas de productos veganos)
1 frasco de pimientos del piquillo
1 cebolla
4 pimientos verdes
2 patatas grandes
aceite de oliva virgen
sal

Elaboración: 

Pelamos y cortamos las patatas como si fuera para hacer tortilla y freímos en una sartén con abundante aceite. En otra sartén freiremos la cebolla picada y el pimiento, cortado a trozos no muy grandes, para preparar la salsa. Cuando los pimientos y la cebolla estén fritos, sazonamos, los echamos en el vaso de la batidora y lo trituramos bien y reservamos. Cortamos la morcilla en rodajas finas y freímos en otra sartén. Damos la vuelta para que se haga bien por los lados y cuando esté hecha, añadimos en la misma sartén los pimientos del piquillo cortados en tiras.
Presentamos en un plato las patatas que ya estarán fritas, la morcilla con los pimientos y la salsa. Para comer se revuelven las patatas con la morcilla y los pimientos junto con la salsa. ¡¡Está buenísimo!!
Con recetas como esta demostramos a los omnívoros que la alimentación vegetariana no es aburrida, como muchos piensan.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Fritada


Este plato me gusta mucho, ya que además de tener un sabor excepcional, me devuelve a mi infancia, porque me trae un montón de recuerdos... 
¿No os pasa que determinados olores o sabores os recuerdan a alguien? pues a mi me sucede con este plato. La fritada me recuerda muchísimo a dos personas muy queridas, que ya no están aquí. Una de ellas es mi madre, que hacía una fritada fantástica, y la otra es Manolo, un gran amigo de mis padres, que también nos dejó demasiado pronto, al que le encantaba este plato, y mi madre siempre que venía a cenar a casa, le hacía. Quizá es por eso por lo que me resulta tan apetitosa esta receta, porque está llena de bonitos recuerdos.

Ingredientes para 4 personas:

6 patatas grandes
6 u 8 pimientos verdes italianos (dependiendo del tamaño)
1 calabacín grande (o dos pequeños)
1 cebolla grande
aceite de oliva
sal

Elaboración:

Se pela la patata y se corta a finas laminas, como si fuera para hacer tortilla de patata. Se pica la cebolla muy fina, y se pone a freír junto a la patata, en una sartén con abundante aceite.
Se limpian los pimientos, se les quita el rabo y las pepitas y se cortan a trozos no muy pequeños. Se ponen a freír en otra sartén aparte.
Se lava el calabacín y se corta a rodajas finas, y estas en cuatro trozos, para que queden unos trozos de tamaño parecido a la patata que hemos cortado. Se pone otra sartén con aceite y se fríe ahí el calabacín. Se va dandi vueltas para que no se quemen, ni se peguen la patata, los pimientos y el calabacín. 
Antes de sacar de las sartenes todo, hay que ponerle sal.
Cuando esté todo bien frito, se escurre bien con una rasera y se pone en un bol, para mezclarlo todo bien, y ya está lista la fritada. 

Propiedades del pimiento italiano:

En la composición nutricional de los pimientos italianos se cuentan cantidades significativas de vitamina A, C y E (poderoso antioxidante), potasio, fósforo, magnesio, folatos y muy pocos hidratos de carbono. El aporte calórico de los pimientos italianos es de tan solo 20 calorías cada 100 gr. (siempre están presentes en las dietas para bajar de peso). Poseen un porcentaje de agua total superior al 90% y se digieren con bastante facilidad. Si bien los pimientos italianos se pueden consumir crudos o cocidos se aconseja ingerirlos frescos y crudos para aprovechar todas sus propiedades sin la degradación nutricional que genera el calor.
Algunos de los beneficios para destacar de los pimientos italianos son los siguientes: se trata de hortalizas que promueven la formación de colágeno, dientes y uñas; mejoran la vista y el estado de salud de las mucosas del cuerpo; refuerzan el sistema inmunológico; mejoran los impulsos nerviosos y ayudan a quemar grasas. Su contenido en vitamina E ayuda a prevenir el cáncer y combate los radicales libres en el organismo, deteniendo el proceso de envejecimiento celular.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Escalibada.


La escalibada es un plato que es muy socorrido. Cuando hago, lleno la bandeja del horno, para aprovechar el calor y no gastar electricidad dos veces. Se puede guardar en la nevera hecho varios días, y está igual de buena fría que caliente. También podéis congelarla una vez hecha en raciones individuales. Sirve para acompañar cualquier plato, o para comerla sola, como plato principal. A mi que me encantan los bocadillos, a veces la como entre el pan, y es un bocata riquísimo.

Ingredientes para 4 personas:

4 pimientos rojos
2 berenjenas
1/2 kilo de cebollitas francesas
aceite de oliva


Elaboración: 

Ponemos a precalentar el horno a 250 grados. Se lavan los pimientos y las berenjenas, y se embadurnan bien de aceite de oliva, en la bandeja del horno. Junto a ellos se ponen las cebollas, sin pelar ni nada, y se mete todo al horno, a media altura, a unos 200 grados. Se vigila para ir dando la vuelta, y que no se quemen. El tiempo de horneado dependerá de lo rápido que sea cada horno. Cuando estén hechos (pinchamos con un tenedor y notamos que están tiernos), se sacan del horno y se espera a que se enfríen. Cuando están fríos, se pelan los pimientos y las berenjenas, y se cortan en tiras. Se pelan las cebollas, de las que aprovechamos solo el corazón tierno. Se pone todo junto en un recipiente, y se echa sal y una chorrada de aceite de oliva.


Propiedades de la berenjena:

La berenjena contiene 90% de agua, pocas grasas, fibra (si se toma con piel) y pocas calorías, por lo que se aconseja en las dietas de adelgazamiento. 

La berenjena contiene:
    Vitaminas: E, A, C, B1, B2
    Minerales: muy rico: hierro, calcio, fósforo, potasio.
    Otros: Ácido fólico, fibra. carbohidratos.

Recomendadas para:
    Circulación.
    Reduce el colesterol.
    Previene la arteriosclerosis.
    Estimula la bilis.
    Inhibe el crecimiento de las células cancerígenas en el estomago, gracias a su vitamina E como uno de los grandes antioxidantes.

No está recomendada para los que tiene problemas cardiacos.