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sábado, 7 de junio de 2014

Patatas a lo pobre.


Las patatas tendemos a ponerlas como acompañamiento de algunos platos, pero yo creo que es una fuente de hidratos de carbono importante como para hacerlas protagonistas de la comida. Este plato es rápido, fácil y barato. Yo he acompañado las patas con escalibada y ajolio. Por si no sabéis como se hacen os pongo los enlaces a las recetas a continuación:
Escalibada: http://cocinando-vegetales.blogspot.com.es/2013/11/tostada-de-escalibada-con-champinones.html
Ajolio: http://cocinando-vegetales.blogspot.com.es/2014/06/ajolio-de-patata.html

Ingredientes: 

Patatas
Aceite de oliva
margarina 100% vegetal
pimienta negra molida
sal
ajo
perejil
1 copa de brandy

Elaboración: 

Se pelan las patatas y se cortan a rodajas no muy finas, de un poco menos de un centímetro. Ponemos a precalentar el horno a 250º mientras preparamos las patatas. Untamos bien de margarina vegetal la bandeja del horno, para evitar que se peguen las patatas. Sobre la margarina extendemos las patatas a rodajas y vertemos una copa de brandy y media de agua. Rociamos con aceite de oliva, salpimentamos al gusto y echamos ajo y perejil picados por encima. Metemos al horno, a media altura, y horneamos a unos 210º vigilando cada poco. De vez en cuando cogemos el jugo que queda en la bandeja del horno con una cuchara y regamos bien las patatas, para que cojan bien todos los sabores. Sabremos que están hechas las patatas cuando comiencen a dorarse por los bordes, pero para comprobarlo pinchamos con un cuchillo en el centro de la patata, y veremos si está tierna. 

lunes, 10 de febrero de 2014

Gnocchis con salsa de tomate


Nunca había probado los gnocchis, pero me llamaba la atención, ya que la cocina italiana me gusta mucho, y por fin me decidí a hacerlos. Navegando por internet busqué recetas que no usaran ningún ingrediente de origen animal, y luego las modifiqué a mi gusto. El resultado no está mal, para ser la primera vez que los hago. 


  • Ingredientes para los gnocchis: 

  • 1 kg. patatas
  • 2 1/2 tazas de harina de trigo
  • sal
  • aceite de oliva

  • Elaboración de los gnocchis: 

  • Pelar las patatas y hervirlas hasta que estén bien cocidas. Con las patatas y la harina, hacemos un puré mezclando poco a poco. Añadimos un poco de aceite de oliva y sal.
    Cuando la masa está suave, hacemos bolitas del tamaño de una castaña, más o menos (quizá un poco más pequeñas). 
    Dejamos los gnocchis secar en una superficie con harina para evitar que se peguen. En una cazuela grande ponemos a hervir abundante agua, sal y una chorradita de aceite de oliva. Cuando el agua comienza a hervir, echamos los gnocchis. Cuando suben a la superficie ya están listos. Se escurren y se sirven al momento, con la salsa por encima.

    Ingredientes para la salsa:
    6 tomates maduros
    1 cebolla
    1 ajo
    1 guindilla "cayena"
    albahaca
    perejil
    sal
    azúcar
    pimienta negra molida
    aceite de oliva virgen extra.

    Elaboración de la salsa:
    En una sartén ponemos una chorrada de aceite de oliva y echamos la cebolla picada. Cuando empiece a pocharse, le añadimos el ajo y la guindilla picada. Rehogamos un minuto y añadimos el tomate picado, junto a unas hojas de albahaca y perejil frescos muy picados. Salpimentamos al gusto y echamos una cucharadita de azúcar para corregir la acidez del tomate. Freímos durante unos quince minutos a fuego medio, tapado para que no salte el tomate, removiendo de vez en cuando. Ya tenemos la salsa lista para aderezar nuestros gnocchis.




viernes, 24 de enero de 2014

Ensalada caliente de patatas asadas.


Este plato es muy rico y súper fácil de hacer. Solo hace falta un poco de tiempo, porque hay que tenerlas un ratito en el horno.

Ingredientes para 4 personas:

8 patatas medianas
8 cebollas francesas
aceite de oliva
vinagre
sal

Elaboración: 

Se pone el horno a precalentar a 250º. Se lavan bien las patatas, frotando la piel con un estropajo si fuera necesario, ya que las comeremos con piel. Se ponen en la bandeja del horno, junto con las cebollas francesas sin pelar ni nada. Se van vigilado, y dando la vuelta para que no se quemen. Para comprobar si están hechas, yo cojo unas pinzas y prieto una patata, para ver si se aplastan con facilidad. Si es así, es que ya están hechas. Se sacan las patatas del horno y se parten a trozos. Se pelan las cebollas y se cortan a tiras. Mezclamos todo en una ensaladera, y ponemos sal, aceite de oliva y vinagre al gusto, y ya está hecha nuestra ensalada caliente.

jueves, 23 de enero de 2014

Pastel de patata y setas



Esta semana parece la semana de las setas. Compré un paquete de "angulas de monte" deshidratadas y venía una sugerida una receta. La modifiqué un poco a mi gusto, y el resultado ha sido este.

Ingredientes para 4 personas:

1 paquete de "angulas de monte" deshidratadas
5 o 6 patatas grandes
1 cebolla mediana
aceite de oliva
sal 
pimienta negra molida
"queso" vegano rallado (si tenéis, sino se puede prescindir de él)

Elaboración:

Se ponen las setas en remojo con agua caliente durante 1 hora, para rehidratarse. Transcurrido ese tiempo, se escurren bien las setas y se reservan, guardando el agua. En el agua que han estado las setas, ponemos a cocer las patatas peladas y partidas a trozos grandes, con un poco de sal. En una sartén, con una chorrada de aceite de oliva, freímos la cebolla cortada en juliana. Cuando la cebolla está ya doradita, se añaden las setas, se sazonan y se rehogan unos minutos. Cuando las patas ya estén cocidas, se escurren muy bien y se pasan por el pasapurés, para hacer un puré espeso. Ahora es el momento de montar nuestro "pastel". En un recipiente para horno ponemos una capa de puré de patata (la mitad del puré más o menos) y después ponemos las setas y la cebolla bien extendidas. Ponemos sobre las setas otra capa de puré de patata, espolvoreamos pimienta molida al gusto y "queso" vegano rallado, para decorar. Ponemos a gratinar en el horno, que previamente habremos puesto a calentar, hasta que esté el puré doradito. Para servir, cortamos porciones cuadradas con cuidado de no desmontar el pastel.

1-Se fríe la cebolla y se rehogan las setas
2-Se pone una capa de puré de patata


3-Encima ponemos las setas con la cebolla

4-Cubrimos con otra capa de puré

5-Ponemos "queso" vegano rallado (opcional) y gratinamos

sábado, 18 de enero de 2014

Patatas a la riojana


Mi madre vivió muchos años en Logroño, y a menudo guisaba las patatas con chorizo tan típicas de allí. Esta receta nada tiene que envidiar a las patatas a la riojana tradicionales, con chorizo, ya que su sabor es prácticamente el mismo, y sin embargo así son mucho más fáciles de digerir y más sanas.

Ingredientes para 4 personas:

8 patatas grandes
1 cebolla
1 pimiento verde
2 dientes de ajo
1 pimiento choricero (yo he usado una cucharada de carne de pimiento choricero)
pimentón dulce (o picante, si os gustan un poco más fuertes)
pimienta negra molida
sal
aceite de oliva virgen

Elaboración:

Pelamos y partimos las patatas haciendo que crujan con el cuchillo y reservamos. Picamos muy finamente los ajos, la cebolla y el pimiento verde y lo ponemos a freír en la olla rápida con una buena chorrada de aceite de oliva. Cuando la cebolla esté pochada, echamos una cucharada de pimentón dulce y rehogamos un poco. Añadimos las patatas y freímos un poco, dando vueltas para que no se queme la cebolla, durante un par de minutos. Echamos la carne del pimiento choricero, salpimentamos y añadimos agua que cubra las patatas. Cerramos la olla rápida y cocinamos durante unos 10 minutos. El secreto de las patatas a la riojana es el punto de cocción. Tienen que estar muy hechas, que casi se deshagan al coger con la cuchara. Si nos ha quedado el caldo un poco líquido, podemos aplastar algunas patatas para espesarlo. A mi me gusta comerlas acompañándolas con guindillas piparras, que le dan un toque especial al plato.

viernes, 17 de enero de 2014

Revuelto de morcilla vegetal


Esta receta está inspirada en un revuelto de morcilla de burgos que mi madre hacía. Es un plato diferente, para sorprender a vuestros comensales si vienen a cenar a casa alguna vez (incluso a los omnívoros, que no notarán la diferencia de la morcilla).

Ingredientes para 2 personas:

2 morcillas vegetales (las podéis encontrar en tiendas de productos veganos)
1 frasco de pimientos del piquillo
1 cebolla
4 pimientos verdes
2 patatas grandes
aceite de oliva virgen
sal

Elaboración: 

Pelamos y cortamos las patatas como si fuera para hacer tortilla y freímos en una sartén con abundante aceite. En otra sartén freiremos la cebolla picada y el pimiento, cortado a trozos no muy grandes, para preparar la salsa. Cuando los pimientos y la cebolla estén fritos, sazonamos, los echamos en el vaso de la batidora y lo trituramos bien y reservamos. Cortamos la morcilla en rodajas finas y freímos en otra sartén. Damos la vuelta para que se haga bien por los lados y cuando esté hecha, añadimos en la misma sartén los pimientos del piquillo cortados en tiras.
Presentamos en un plato las patatas que ya estarán fritas, la morcilla con los pimientos y la salsa. Para comer se revuelven las patatas con la morcilla y los pimientos junto con la salsa. ¡¡Está buenísimo!!
Con recetas como esta demostramos a los omnívoros que la alimentación vegetariana no es aburrida, como muchos piensan.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Fritada


Este plato me gusta mucho, ya que además de tener un sabor excepcional, me devuelve a mi infancia, porque me trae un montón de recuerdos... 
¿No os pasa que determinados olores o sabores os recuerdan a alguien? pues a mi me sucede con este plato. La fritada me recuerda muchísimo a dos personas muy queridas, que ya no están aquí. Una de ellas es mi madre, que hacía una fritada fantástica, y la otra es Manolo, un gran amigo de mis padres, que también nos dejó demasiado pronto, al que le encantaba este plato, y mi madre siempre que venía a cenar a casa, le hacía. Quizá es por eso por lo que me resulta tan apetitosa esta receta, porque está llena de bonitos recuerdos.

Ingredientes para 4 personas:

6 patatas grandes
6 u 8 pimientos verdes italianos (dependiendo del tamaño)
1 calabacín grande (o dos pequeños)
1 cebolla grande
aceite de oliva
sal

Elaboración:

Se pela la patata y se corta a finas laminas, como si fuera para hacer tortilla de patata. Se pica la cebolla muy fina, y se pone a freír junto a la patata, en una sartén con abundante aceite.
Se limpian los pimientos, se les quita el rabo y las pepitas y se cortan a trozos no muy pequeños. Se ponen a freír en otra sartén aparte.
Se lava el calabacín y se corta a rodajas finas, y estas en cuatro trozos, para que queden unos trozos de tamaño parecido a la patata que hemos cortado. Se pone otra sartén con aceite y se fríe ahí el calabacín. Se va dandi vueltas para que no se quemen, ni se peguen la patata, los pimientos y el calabacín. 
Antes de sacar de las sartenes todo, hay que ponerle sal.
Cuando esté todo bien frito, se escurre bien con una rasera y se pone en un bol, para mezclarlo todo bien, y ya está lista la fritada. 

Propiedades del pimiento italiano:

En la composición nutricional de los pimientos italianos se cuentan cantidades significativas de vitamina A, C y E (poderoso antioxidante), potasio, fósforo, magnesio, folatos y muy pocos hidratos de carbono. El aporte calórico de los pimientos italianos es de tan solo 20 calorías cada 100 gr. (siempre están presentes en las dietas para bajar de peso). Poseen un porcentaje de agua total superior al 90% y se digieren con bastante facilidad. Si bien los pimientos italianos se pueden consumir crudos o cocidos se aconseja ingerirlos frescos y crudos para aprovechar todas sus propiedades sin la degradación nutricional que genera el calor.
Algunos de los beneficios para destacar de los pimientos italianos son los siguientes: se trata de hortalizas que promueven la formación de colágeno, dientes y uñas; mejoran la vista y el estado de salud de las mucosas del cuerpo; refuerzan el sistema inmunológico; mejoran los impulsos nerviosos y ayudan a quemar grasas. Su contenido en vitamina E ayuda a prevenir el cáncer y combate los radicales libres en el organismo, deteniendo el proceso de envejecimiento celular.