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jueves, 9 de noviembre de 2017

Croquetas de espinacas, pasas y piñones.


Si hay una comida en el mundo que me apasiona son las croquetas, en cualquiera de sus múltiples versiones. La verdad es que a veces me da pereza hacerlas, porque lleva un ratito, pero la satisfacción de dar un bocado a una exquisita croqueta casera, compensa el rato y el zafarrancho montado en la cocina.
Voy a intentar explicar la receta, aunque las medidas las pongo siempre un poco a ojo.

Ingredientes: 

750 ml. o 1 litro (aprox.) de leche vegetal SIN AZÚCARES AÑADIDOS. Yo usé de soja.
1/2 cebolla grande (o 1 mediana)
1 puñado de piñones
1 puñado de pasas
1/2 paquete de espinacas congeladas picadas (o espinacas frescas, y las picáis vosotros)
harina de trigo (yo usé integral, pero podéis usar refinada)
harina de garbanzo
pan rallado
sal
aceite de oliva virgen extra

Elaboración: 

Hervimos 5 minutos las espinacas en un cazo con agua y sal. Mientras, sofreímos en una sartén la cebolla a fuego medio, con abundante aceite, hasta que esté pochada. Escurrimos muy, muy bien las espinacas y las ponemos en la sartén con la cebolla, mezclando bien. Añadimos las pasas y los piñones, removiendo bien todo. Echamos 4 o 5 cucharadas de harina (depende de la cantidad de espinacas que hayamos puesto) y la rehogamos hasta que se dore, sin dejar que se queme. Vamos añadiendo la leche, sin dejar de remover con las varillas, para que no se hagan grumos. Echamos medio litro de leche, mas o menos, y mezclamos bien dejando que hierva. Empezará a espesar, e iremos agregando poco a poco leche hasta encontrar la textura que queremos. La masa tiene que despegarse de la sartén, y nos tiene que costar un poco remover la cuchara de madera o las varillas, sin ser un "mazacote" compacto... es difícil de explicar... poco a poco consiguierais vuestro punto perfecto a la medida de las croquetas.
Cuando esté la masa ya en su punto vertemos en una fuente plana, para que se enfríe pronto, y tapamos con papel film para que no se seque, y metemos al frigo.
En el momento que la masa esté fría (yo suelo hacerla de un día para otro, o de la mañana a la tarde)podemos formar las croquetas. Haced una mezcla de harina de garbanzo y agua que será el sustituto del huevo para el empanado. La textura que tiene que tener es la de un huevo batido.
Pasad las croquetas por el "no huevo" y por pan rallado, y a la sartén con abundante aceite bien caliente, dando vueltas para que no se quemen y se doren por todas partes.
Yo aprovecho cuando hago, y congelo para varias veces.
Espero que os gusten.



viernes, 30 de mayo de 2014

Habas frescas con alcachofas


Estamos en plena temporada de habas, y en la caja de verdura ecológica que "Sabores próximos" me trae a casa cada semana, ha llegado un kilo. Hay cientos de maneras de prepararlas y hoy he elegido hacerlo con alcachofas.

Ingredientes:
1 kilo de habas frescas
1 kilo de alcachofas
1 tomate maduro
1 rebanadas de pan frito
1 cucharadita de pimentón dulce
aceite de oliva
perejil
sal

Elaboración: 
Desvainamos las habas y limpiamos las alcachofas, cortando los corazones a gajos. Picamos los ajos finamente, y pelamos y troceamos el tomate. Sofreímos los ajos y el tomate en una cazuela, con una buena chorrada de aceite de oliva. Cuando estén un poco dorados incorporamos las habas y las alcachofas y rehogamos un poco. Cubrimos con agua, salamos y añadimos el perejil picado.
En un mortero machacamos el pan frito y el pimentón dulce, hasta que quede bien triturado (si fuera necesario se añade un poco de aceite para mezclar bien). Añadimos la pasta que hemos hecho en el mortero a la cazuela y cocinamos a fuego lento durante media hora aproximadamente (probamos las alcachofas, para que estén tiernas).
Ya tenemos preparado nuestro plato de habas con alcachofas.

domingo, 25 de mayo de 2014

Hojaldre de espinacas.



Soy una vegetariana un poco atípica, ya que prácticamente he crecido sin comer verduras, porque "no me gustaban". Si mi madre viviera le resultaría increíble saber que he decidido adoptar un estilo sano de vida y alimentarme solo de vegetales. La razón por la que "no me gustaban" las verduras es porque mi madre, como la mayoría de las madres, se empeñaba en hacerlas siempre del mismo modo (y eso que era una magnífica cocinera). Bueno, resumiendo, lo que quiero decir es que me encantan las verduras, pero preparadas de forma apetitosa, original y sabrosa, y por eso experimento mucho en la cocina, para intentar comer variado. Las espinacas solas, apañadas con ajos o en tortilla, que era como mi madre las hacía, nunca me gustaron, pero este hojaldre de espinacas es una buena forma de comerlas, ya que está buenísimo.

Ingredientes: 
1 kilo de espinacas frescas
1 cebolla mediana
12  nueces
150 gramos de pasas
1 masa de hojaldre rectangular (mirad bien que no lleve ingredientes de origen animal, ésta era de "La Cocinera")
aceite de oliva
semillas de sésamo

Elaboración: 
Se lavan las espinacas y se cuecen en una olla con abundante agua y sal durante unos 10 minutos. Las escurrimos bien, las picamos y las reservamos. En una sartén con una chorrada de aceite de oliva sofreímos la cebolla bien picadita. Cuando está pochada, añadimos las espinacas y rehogamos bien. Picamos las nueces y las añadimos, junto a las pasas. Retiramos del fuego y dejamos enfriar un poco para poder rellenar el hojaldre. Precalentamos el horno a 210º durante unos quince minutos. 
Extendemos el hojaldre sobre un papel de hornear (depende que marca de hojaldre compréis viene ya con el papel para hornear). Dividimos imaginariamente en tres la masa de hojaldre y ponemos en el centro el relleno, dejando una parte a cada lado libre.


Realizamos unos cortes con la tijera como los que se ven en la foto, para poder hacer la trenza con el hojaldre.


Cerramos primero el borde superior, y luego vamos poniendo una tira de cada lado, superponiéndolas, hasta que quede el hojaldre trenzado y totalmente cerrado.


Pincelamos con aceite de oliva la trenza y echamos unas semillas de sésamo, para que quede mejor su presentación. 


Introducimos el hojaldre al horno, a 210º, durante unos 25 o 30 minutos. Vigilamos de vez en cuando, porque cada horno es distinto, y no queremos que se nos queme el hojaldre. Cuando esté doradito por todo, ya tenemos nuestra trenza lista para comer. Se puede comer caliente o dejarla un rato y tomarla fría. De cualquier modo está buenísima. 

martes, 20 de mayo de 2014

Ratatouille


Nuevamente mi amiga Patricia dándome ideas de recetas nuevas. Publicó hace unos días que estaba cenando ratatouille, y me puso los dientes largos. No lo había comido nunca, y tampoco lo había hecho, así que fue ella la que me explicó como se hacía y luego yo he ido investigando en internet e improvisando a mi manera. La verdad es que es una receta que no es muy laboriosa, y está buenísima. 

Ingredientes: 
1 berenjena
1 calabacín
2 pimientos verdes
1 pimiento rojo
4 o 5 tomates maduros
1 cebolla
2 dientes de ajo
sal 
pimienta negra molida
hierbas provenzales al gusto (yo he usado orégano y tomillo)
aceite de oliva

Elaboración:
Se lavan todas las verduras y se cortan a rodajas muy finas, excepto la cebolla y los ajos. Se unta de aceite de oliva la bandeja del horno, y se van colocando por capas, cubriendo toda la bandeja. Yo he puesto debajo el calabacín y la berenjena, luego los pimientos y los tomates. Cada vez que ponemos una capa, salpimentamos un poquito. Cortamos en juliana la cebolla, y picamos los ajos finamente. Echamos la cebolla, los ajos y las hierbas provenzales y metemos al horno a 180º durante 25 o 30 minutos. Las verduras tienen que estar hechas, pero no demasiado blandas, que tengan textura y cuerpo. 
Para presentarlo ponemos las rodajas en forma de espiral, alternando colores, para hacer el plato más vistoso. 
¡Ya tenemos nuestro plato listo para comer!


domingo, 18 de mayo de 2014

Crujientes de acelga


Como ya os expliqué en otra entrada del blog, cuando cocino acelgas me gusta separar las hojas verdes de las pencas. Las hojas verdes las suelo cocer con patata y las sofrío con ajos y pasas, y las pencas les reservo para comerlas de alguna otra manera. Hoy he decidido probar a empanarlas con sésamo, y la verdad es que el resultado ha sido muy bueno. Quedan crujientes y sabrosas, listas para acompañar cualquier plato. Tenía un revuelto de champiñones, ajetes y trigueros y el plato ha quedado espectacular. 

Ingredientes:
Pencas de acelgas
harina de garbanzo
pan rallado
sésamo 
sal
aceite de oliva

Elaboración: 
Se limpian las pencas y se cortan a trozos no muy grandes. Las hervimos en agua con sal durante unos diez minutos, y pasado ese tiempo las escurrimos bien. Preparamos una mezcla de harina de garbanzo y agua con al consistencia de huevo batido, ya que vamos a usarlo para empanar las pencas. Pasamos las pencas por la harina de garbanzo y agua y a continuación las empanamos con el pan rallado y el sésamo, que previamente hemos mezclado en un plato. Las echamos en una sartén con bastante aceite bien caliente, y freímos hasta que estén doradas por los dos lados. Ponemos sobre un papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de aceite y ya están listas para comer.



jueves, 16 de enero de 2014

Pencas de acelga en salsa.


Cuando hago acelgas con pasas suelo quitar las pencas, pero como no me gusta tirar comida, aquí os dejo una receta que probé el otro día, que le da un toque distintos a una verdura como la acelga.

Ingredientes para 4 personas:

Las pencas de dos acelgas

1 pimiento verde
1 pimiento rojo
1 puerro
3 zanahorias
2 dientes de ajo
1 copa de vino blanco
harina
perejil
sal
aceite de oliva


Elaboración:


Lavamos y cortamos en trozos las pencas y las ponemos a hervir con agua y sal, hasta que estén un poco blanditas. Picamos las zanahorias, el puerro, los pimientos y los ajos y los ponemos en una sartén con una chorrada generosa de aceite de oliva y sazonamos. Cuando las hortalizas están pochadas, se añade una cucharada de harina y se rehoga un poco. Agregamos una copa de vino blanco y perejil picado. Dejamos evaporar por completo el alcohol del vino y añadimos un poco de agua. Dejamos en el fuego cinco minutos más, para que se hagan bien las verduras. Pasamos todo por la batidora, para que quede una salsa espesita. Ponemos las pencas en una cazuela y les echamos por encima la salsa. Ponemos al fuego cinco minutos y ya está listo nuestro plato de acelga. Tened a mano un buen trozo de pan, porque es imposible no dar una vuelta por el plato...



Propiedades médicas de las pencas de acelga: 



La penca de acelgas ayuda a combatir:

  • Infecciones.
  • Gripe y resfriados.
  • Anemia.
  • Estreñimiento.
  • Calambres.
  • Hematomas.
La penca de acelgas es beneficiosa:

  • Para la buena salud ocular.
  • Mantener el buen estado del cabello, piel y mucosas.
  • Como cicatrizante.
  • Buena coagulación de la sangre y mantenimiento de los huesos.
  • Buena salud de las embarazadas.


miércoles, 6 de noviembre de 2013

Acelga con pasas


La acelga siempre ha sido mi verdura favorita, y de hecho es la más he cocinado en casa. Mi amiga Irene fue la que me dijo que añadiendo unas pasas le daba un toque especial al plato, y la verdad es que lo he probado y tiene razón ¡están buenísimas!

Ingredientes para 4 personas:

2 kilos de acelga
4 patatas 
6 dientes de ajo
un puñado de pasas
aceite de oliva
sal

Elaboración:

Se limpian bien las acelgas y se cortan pequeñas. Yo quito casi todas las pencas (la parte blanca de la hoja), ya que luego las aprovecho para hacer otras recetas, pero podéis dejarlas, eso es a gustos. Se pelan y parten las patatas a trozos pequeños y se ponen a cocer junto a las acelgas en la olla rápida 5 minutos (o en la olla tradicional, pero yo guiso mucho con la olla rápida). No olvidéis poner sal en la cocción. 
Se pelan y cortan en láminas los ajos, y se fríen en una sartén con una buena chorrada de aceite de oliva. Cuando los ajos están dorados, añadimos las acelgas cocidas junto a las patas y damos vuelta. A mi me gusta chafar la patata un poco, para mezclar bien con las acelgas. Añadimos el puñado de pasas y dejamos reposar en la sartén, con el fuego ya a apagado unos 10 minutos antes de servir. Las pasas se hinchan y le dan un toque muy bueno a la verdura.

Propiedades de las acelgas:

Nutricionalmente destacan, además de por su bajísimo valor calórico (sólo 20 kilocalorías por cada 100 gramos), por las apreciadas cantidades de vitamina C, ácido fólico y potasio. La fibra también es destacable entre sus propiedades, el contenido en grasas es prácticamente inexistente y carecen de colesterol.

Aporta mayoritariamente agua y cantidades mucho menores de hidratos de carbono y proteínas, por lo que resulta poco energética, aunque constituye un alimento rico en vitaminas, sales minerales y fibra. Tras la espinaca, es la verdura más rica en calcio, además de cantidades nada despreciables de magnesio. En cuanto a vitaminas, destaca la presencia de folatos, vitamina C y betacaroteno o provitamina A (el organismo la transforma en vitamina A a medida que la necesita). La acelga cruda contiene mucha más vitamina C que la cocida, por lo que en ensalada constituye una buena fuente de esta vitamina.
Las hojas verdes más externas son más vitaminadas (hasta 50 veces más en el caso de los betacarotenos).

Recomendadas para:

  • Anticancerígenas.
  • Estrés.
  • Diurética, laxante, depurador
  • Durante el embarazo: ayuda a la buena formación feto.
  • Tiroides: hormonas.
  • sistema inmunológico: formación anticuerpos, producción de glóbulos rojos y blancos.
  • visión, cabello, uñas, piel, mucosas, huesos, dientes.
  • Hígado.
  • Bajada de defensas.
  • Problemas cardiovasculares y degenerativos.
  • Transmisión y generación del impulso nervioso y muscular.
  • Hormonas sexuales y suprarrenales.
  • Transito intestinal
  • Crecimiento de los niños.
  • Infecciones respiratorias.