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lunes, 9 de marzo de 2015

Revuelto de ajetes, trigueros y setas.


Desde hace año y medio que soy vegana, sólo había comprado tofu una vez, y la verdad es que en casa no nos gustó mucho a ninguno. Hoy he decidido darle una segunda oportunidad, y lo he incorporado a un salteado de ajetes, trigueros y setas, para simular un revuelto con huevo. La verdad es que el resultado ha sido espectacular, tanto por la textura como por el sabor que ha aportado la sal negra del Himalaya.

Ingredientes:

1 manojo de espárragos trigueros.
2 bandejitas de ajetes tiernos.
400 grs. de setas variadas (yo puse champiñones y setas de cardo)
1 bloque de tofu.
1 cucharadita de café de cúrcuma.
Una pizca de sal negra del Himalaya.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal.

Elaboración:

Lavamos y troceamos las setas, los espárragos trigueros y los ajetes. En una sartén ponemos una buena chorrada de aceite y rehogamos todas las verduras. Yo pongo primero los espárragos, pasados unos minutos los ajetes y por último las setas. Salteamos bien hasta que estén bien hechas, sazonando con sal marina. En un plato ponemos el bloque de tofu y lo chafamos con un tenedor. Le ponemos la cucharadita de cúrcuma (para darle el color amarillo) y la sal negra del Himalaya. Lo mezclamos bien y lo agregamos a la sartén junto a las verduras. Damos unas vueltas durante un par de minutos, para mezclar bien los sabores, y ya tenemos listo nuestro revuelto.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Shiitake con cebolla


Como ya os he comentado en alguna ocasión, las setas me chiflan. En cuanto tengo oportunidad las incluyo en alguna receta. Hoy he comprado Shiitake, que es una variedad de seta muy sabrosa, de textura gelatinosa. No me he complicado mucho, son tan buenas que de la forma más sencilla están estupendas.

Ingredientes:

1/2 kilo de Shiitake
2 cebollas moradas (si no tenéis, usáis blancas)
aceite de oliva
sal

Elaboración:

Lavamos y cortamos las setas, quitándoles el rabo, que lo tiene bastante duro. Cortamos la cebolla en juliana y la ponemos a freír en una sartén con una buena chorrada de aceite. Cuando está pochada, añadimos las setas y removemos bien. sazonamos al gusto y removemos durante unos minutos, hasta que las setas adopten textura gelatinosa. Las podemos comer como plato principal, o como acompañamiento de otros platos. 

jueves, 23 de enero de 2014

Pastel de patata y setas



Esta semana parece la semana de las setas. Compré un paquete de "angulas de monte" deshidratadas y venía una sugerida una receta. La modifiqué un poco a mi gusto, y el resultado ha sido este.

Ingredientes para 4 personas:

1 paquete de "angulas de monte" deshidratadas
5 o 6 patatas grandes
1 cebolla mediana
aceite de oliva
sal 
pimienta negra molida
"queso" vegano rallado (si tenéis, sino se puede prescindir de él)

Elaboración:

Se ponen las setas en remojo con agua caliente durante 1 hora, para rehidratarse. Transcurrido ese tiempo, se escurren bien las setas y se reservan, guardando el agua. En el agua que han estado las setas, ponemos a cocer las patatas peladas y partidas a trozos grandes, con un poco de sal. En una sartén, con una chorrada de aceite de oliva, freímos la cebolla cortada en juliana. Cuando la cebolla está ya doradita, se añaden las setas, se sazonan y se rehogan unos minutos. Cuando las patas ya estén cocidas, se escurren muy bien y se pasan por el pasapurés, para hacer un puré espeso. Ahora es el momento de montar nuestro "pastel". En un recipiente para horno ponemos una capa de puré de patata (la mitad del puré más o menos) y después ponemos las setas y la cebolla bien extendidas. Ponemos sobre las setas otra capa de puré de patata, espolvoreamos pimienta molida al gusto y "queso" vegano rallado, para decorar. Ponemos a gratinar en el horno, que previamente habremos puesto a calentar, hasta que esté el puré doradito. Para servir, cortamos porciones cuadradas con cuidado de no desmontar el pastel.

1-Se fríe la cebolla y se rehogan las setas
2-Se pone una capa de puré de patata


3-Encima ponemos las setas con la cebolla

4-Cubrimos con otra capa de puré

5-Ponemos "queso" vegano rallado (opcional) y gratinamos

martes, 21 de enero de 2014

Alubias con setas y trufa


Siguiendo con mi pasión por las setas, he querido probar a hacer un plato de cuchara, calentito, ideal para el tiempo que estamos. No había comprado nunca setas deshidratadas y la verdad es que aportan un sabor excepcional a los guisos. El secreto de este plato es comprar unos buenos ingredientes, que harán de él un plato exquisito. A algunos les parecerán un poco caras las setas o la trufa, pero teniendo en cuenta que no gasto en carne, pescado, embutidos, quesos, etc, etc... me doy el capricho de comprar frutas y verduras selectas.

Ingredientes para 4 personas:

400 grs. de alubias blancas secas
25 gramos de setas deshidratadas (yo he comprado una caja surtida: rebozuelo, trompeta de la muerte, senderilla, boletus edulis y angula de monte)
1 trufa entera (la venden en frascos en conserva)
1 cebolla grande
3 dientes de ajo
aceite de oliva virgen
sal


Elaboración: 

Se ponen en remojo las alubias la noche anterior. También se ponen a remojo con agua caliente las setas, unas 4 o 5 horas antes de cocinarlas. Se lavan las alubias y se reservan. Se escurren las setas una vez rehidratadas, y guardamos el agua dónde han estado. Picamos finamente la cebolla y en la olla rápida sofreímos la mitad (la otra mitad la reservamos). Cuando la cebolla está pochada añadimos las alubias, dos dientes de ajo enteros pelados y cubrimos con el agua que hemos guardado de las setas. Cerramos la olla rápida y cocinamos durante unos 20 minutos. Mientras tanto ponemos una sartén al fuego con una chorrada de aceite, y echamos la otra media cebolla y un diente de ajo picado. Cuando la cebolla esté pochada añadimos las setas y la trufa rallada, sazonamos y rehogamos bien durante unos minutos. Cuando las alubias ya están cocidas añadimos el contenido de la sartén a la cazuela y rectificamos de sal. Cocinamos durante cinco minutos sin cerrar la olla y removiendo para que no se peguen las alubias. ¡Ya tenemos listas nuestras alubias con setas y trufa, que están de muerte!


Propiedades de la trufa:
  • Propiedades nutricionales: Muy ricas en minerales de toda clase, principalmente potasio, magnesio, fósforo o hierro. Ricas en vitaminas del grupo B. Bajas en calorías como cualquier seta y con prácticamente un nulo aporte de grasas.
  • Otras propiedades: Se cree que podrían llegar a ser afrodisíacas. También se estima que podría llegar a ser buena para el cutis. Se recomienda que no se consuman en exceso, porque pueden resultar indigestas. Igual, con su elevado valor, difícil sería comer trufas como caramelos.
  • Precio prohibitivo: Sin ningún lugar a dudas, la principal contra que tienen las trufas es su elevadísimo precio. A favor, es que no se usan como cualquier otra seta. Más bien son una clase de especia, ya que tienen un sabor muy fuerte y con una pequeña ración alcanza para condimentar un plato con su gusto tan particular. Una buena manera de poder adquirirla sin tener que llorar por su precio es comprando aceite de trufa.
  • En cualquier caso, no se deben confundir con las trufas de chocolate, que son un postre elaborado y que nada tienen que ver con ellas.

lunes, 20 de enero de 2014

Risotto de setas


Como ya os habréis dado cuenta, soy una aficionada a las setas en cualquiera de sus variedades, y raro es el día en que no cocine algún plato con ellas. El risotto es una buena manera de comerlas, ya que acompañadas del arroz hacen un plato muy completo. 

Ingredientes para 4 personas: 

400 gramos de setas variadas y champiñones
1 cebolla 
2 dientes de ajo
2 vasos de arroz
1 vaso de vino blanco
sal
aceite de oliva
1 pastilla de caldo vegetal

Elaboración: 

Se lavan y  cortan las setas y se reservan. Picamos la cebolla y los ajos y los ponemos en una sartén grande, o una paellera con una chorrada de aceite de oliva. Cuando esté pochada la cebolla, añadimos las setas, sazonamos y damos vuelta para que se hagan bien todas. Cuando estén las setas ya hechas, echamos el arroz y sofreímos un poco. Agregamos el vaso de vino blanco y dejamos que el arroz lo absorva por completo, sin dejar de dar vuelta. Echamos el agua poco a poco, conforme el arroz la absorba, añadimos mas. Añadimos la pastilla de caldo vegetal. Para cocer el arroz se necesitan normalmente dos medidas de agua por una de arroz, pero depende de la variedad de arroz que utilicemos. Al cabo de unos veinte minutos de cocer, sin dejar de remover y añadir agua, probamos el arroz para ver si ya está en su punto, cocido pero "al dente". Rectificamos de sal si fuera necesario y ya está nuestro risotto listo para comer.




domingo, 1 de diciembre de 2013

Pasta con setas y nueces.


Hace unos días, mi amiga Dalila me dijo que había hecho unos tallarines con setas y nueces que estaban muy buenos. En su receta original utilizaba nata, pero ya le expliqué que había sustitutos vegetales para la salsa. Recordé que hacía unos días había comprado en El  Corte Inglés un paquete de pasta Gourmet de Gallo, precisamente de setas, así que aproveché para hacerlo como ella me había dicho.

Ingredientes para 2 personas:

250 grs. de pasta (yo usé estas cintas, pero podéis usar tallarines normales)
250 grs. de setas variadas
1 puñado de nueces (unos 80 grs. aprox.)
1/2 cebolla
200 ml. de nata vegetal (yo utilicé de soja bio)
aceite de oliva
sal

Elaboración: 

Se pica finamente la cebolla y se pone en una sartén con una chorrada de aceite de oliva. Cuando la cebolla está pochada se añaden las nueces, que previamente habremos picado un poco con un mortero, y las setas lavadas y troceadas. Se remueve con la cuchara de madera, para evitar que se pegue, y cuando las setas están ya hechas se añade la nata vegetal a la sartén. Se cocina a fuego lento durante un par de minutos, poniendo sal al gusto. Mientras elaboramos la salsa de setas y nueces, cocemos la pasta siguiendo las instrucciones del envase, ya que cada marca y tipo de pasta tienen un tiempo de cocción diferente. Cuando esté la pasta cocida "al dente" se escurre y se pone en los platos, añadiendo encima la salsa. Es un plato fácil, rápido y original y os aseguro que está delicioso.

Esta es la pasta de setas que utilicé para esta receta.









viernes, 22 de noviembre de 2013

Albóndigas de soja verde y setas


El otro día hice un potaje de judías mungo (soja verde) que estaba para chuparse los dedos, y con las judías que sobraron, decidí hacer unas albóndigas vegetales. Abría la nevera y eché mano de lo que tenía. Una vez que las tuve hechas, vi que eran muchas (salieron unas cuarenta albóndigas), y como sólo las íbamos a comer mi marido y yo, las hice con dos tipos de salsas y las congelé en recipientes para otras veces. os voy a contar como las hice yo, pero esto de la cocina no es una ciencia exacta, así que podéis improvisar, si algún ingrediente no tenéis. 

Ingredientes para las albóndigas: 

200 grs. de soja verde (judia mungo) 
150 grs. de setas variadas (yo compré una bandeja que tenía Buna-shimeji, Champiñón portobello y Shiitake, pero podéis poner las que más os gusten)
100 grs. de champiñones
3 dientes de ajo
harina de garbanzo
aceite de oliva
sal
harina de trigo

Elaboración: 

Ponemos en un escurre-verduras la soja verde ya cocida (yo aproveché la que sobró de otro guiso, pero sino, la ponéis en remojo la noche anterior y la cocéis 10 minutos en la olla rápida con una cebolla, una zanahoria y unos ajos), para que elimine bien todo el líquido de la cocción.
Lavamos y picamos finamente las setas y los champiñones y reservamos. Picamos los ajos, y los sofreímos unos minutos en una sartén grande, sin que se quemen. Añadimos a la misma sartén los champiñones y las setas picadas y les ponemos sal. Rehogamos unos minutos, hasta que están hechas, y añadimos a la misma sartén la soja verde, bien escurrida. Damos vueltas para mezclar todo y rectificamos de sal, si fuera necesario. Queda una masa bastante ligera, por lo que para compactarla bien, y luego poder formar las albóndigas vamos añadiendo harina de garbanzo y dando vueltas, hasta que cueste remover la masa con la cuchara de madera. Vertemos la masa en una fuente plana y dejamos enfriar. Cuando esté la masa bien fría (incluso un rato en la nevera, para que se pueda trabajar mejor) cogemos con la cuchara porciones de la misma y con la mano vamos dándoles la forma. Las pasamos por harina, para que no se peguen ni se deshagan al freírlas, y las freímos en una sartén con abundante aceite de oliva. Como podéis ver en la foto, tienen un aspecto muy apetitoso, se podrían comer ya así, acompañadas de verduritas a la plancha, pero esta vez me apetecía hacerles una salsa, y como había muchas, decidí hacerlas de dos maneras. A continuación os cuento como hice los dos tipos de salsas, y en función del tiempo que tengáis y de los ingredientes que dispongáis, hacéis una u otra.


Con salsa de champiñones    

     

Ingredientes para la salsa de champiñones:

150 grs. de champiñones
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 vaso de vino blanco
1 cucharada de harina de trigo
aceite de oliva
sal

Elaboración de la salsa de champiñones:

Se pica finamente la cebolla y los ajos y se lavan y se laminan los champiñones. En una sartén con una buena chorrada de aceite freímos la cebolla y los ajos, hasta que estén pochados, y después añadimos los champiñones. Rehogamos bien hasta que estén hechos y entonces ponemos una cucharada colmada de harina de trigo, para espesar la salsa. Añadimos el vaso de vino blanco y otro vaso de agua y dejamos reducir un poco al fuego, hasta que adquiera una textura espesita. Ya tenemos la salsa lista para poner nuestras albóndigas en ella.


Con salsa de tomate


Ingrediente para la salsa de tomate:

1 lata de tomate entero pelado de 800 grs. (o 7 u 8 tomates de pera pelados)
aceite de oliva
sal
azúcar

Elaboración de la salsa de tomate:

Está salsa no tiene ningún misterio, es la versión más fácil si andáis con prisa.
Trituramos los tomates y los ponemos a freír en una sartén o cazuela con sal y una cucharada de azúcar (para eliminar un poco la acidez del tomate). En unos diez minutos a fuego lento está lista para poner en ella las albóndigas. Rápida y fácil.




lunes, 18 de noviembre de 2013

Croquetas de setas


Una de las cosas que más me gusta, son las tapas y montaditos, por lo que llevo varios meses haciendo pruebas hasta lograr hacer unas croquetas de mi agrado, para tomar en cualquier momento. 
Con una ensalada para cenar, o con una cervecita en domingo antes de comer, a cualquier hora va bien una croqueta.
Espero que os gusten.

Ingredientes: 

250 grs. de setas variadas. (Yo compré una bandejita de 150 grs. con un surtido que contenía Buna-shimeji, Champiñón portobello y Shiitake, y añadí unos 100 grs. de champiñones).
1/2 cebolla
4 cucharadas de harina de trigo
1/2 litro de bebida de soja sin azúcar
2 cucharadas de harina de garbanzo 
pan rallado
sal
aceite de oliva

Elaboración:

Limpiamos y picamos las setas y la cebolla.
En una sartén con una chorrada de aceite de oliva, ponemos a freír la cebolla. Cuando tengamos pochada la cebolla, añadimos las setas, ponemos sal y removemos bien para que se doren. Cuando están ya hechas (unos 8 o 10 minutos bastan) añadimos la harina de trigo y removemos bien para que se dore un poco. Sin dejar de remover, añadimos la bebida de soja poco a poco. Seguimos removiendo hasta que esté la masa bastante espesa, que cueste trabajo mover la cuchara de madera. Yo voy añadiendo la soja poco a poco, hasta que está la masa con la textura que quiero. Cuando ya esté a nuestro gusto, retiramos del fuego y echamos en alguna fuente plana, para que se enfríe.
Cuando ya tengamos la masa bien fría, procedemos a formar las croquetas. 
En un plato ponemos la harina de garbanzo con agua, removiendo bien con el tenedor, hasta que tenga la consistencia de un huevo batido. En otro plato ponemos pan rallado.
Cogemos pequeñas porciones de masa y con la mano les damos forma. Pasamos las croquetas por la harina de garbanzo con agua, y después por el pan rallado. Ponemos abundante aceite en una sartén y freímos bien hasta que estén doradas. ¡Ya tenemos listas nuestras croquetas!
Como me salieron bastantes, congelé unas cuantas antes de freírlas y las tengo guardadas para otra ocasión. 

Propiedades de las setas:

Las setas tiene múltiples propiedades beneficiosas para el organismo, además de contener muy pocas calorías, ya que el 70% de su composición es agua. Os dejo un enlace a una publicación dónde explican muy bien los beneficios de cada tipo de seta:




lunes, 4 de noviembre de 2013

Rebollones (níscalos) guisados



Como estamos en otoño, es una buena época para cocinar gran variedad de setas. Hoy le ha tocado el turno a los rebollones (también llamados níscalos), que para mi gusto son una especie exquisita. Es una receta muy fácil, y no enmascara el sabor original de la seta.

Ingredientes para 4 personas:

1 kg. de rebollones
1 cebolla grande
1 copa de brandy
aceite de oliva sal

Elaboración: 

Limpiamos y lavamos bien los rebollones, y los dejamos escurrir. En la olla rápida ponemos la cebolla, picada fina, con un buen chorro de aceite de oliva. Cuando la cebolla está pochada, añadimos los rebollones y rehogamos un poco. Ponemos sal y la copa de brandy y cerramos la olla. Contamos nada más cinco minutos desde que la válvula sube, y retiramos del fuego.
¡Ya tenemos listos nuestros rebollones!

Propiedades de los níscalos:

Su consumo es muy recomendable, ya que aportan muchos minerales, como el yodo, calcio, potasio, fósforo, hierro, magnesio y sodio y vitaminas, como la A y del grupo B: B1, B2, B3 y B5 y cuentan con un número muy bajo de calorías, por lo que su consumo es beneficioso en dietas de control de peso. Del consumo de los níscalos se obtienen muchos beneficios, especialmente indicados para mantener el sistema inmunológico en buenas condiciones, ya que ayudan a subir las defensas y favorecen la formación de anticuerpos y la producción de glóbulos rojos y blancos.
 Combaten el estreñimiento, ya que activan el tránsito intestinal y son de gran ayuda para el estrés y las migrañas. Son ideales para controlar el colesterol y su consumo está recomendado para niños y embarazadas.


jueves, 24 de octubre de 2013

Champiñones rellenos


Leyendo un libro de recetas vegetarianas que una amiga me dejó, vi una receta de champiñones rellenos que me pareció buenísima, pero como casi siempre... llevaba huevo y leche, así que tenía que variar algo. Inspirada en esa receta que leí, comencé a improvisar en mi cocina con los ingredientes que había en la nevera.
Os puedo asegurar que son facilísimos de hacer y están deliciosos.

Ingredientes para dos personas:

8 champiñones grandes
1/2 cebolla grande
1 zanahoria
1/2 calabacín pequeño
1 diente de ajo
Una pizca de perejil picado
Un puñado de pasas
Sal
Pimienta
Aceite de oliva

Elaboración:

Se quitan los rabos de los champiñones y se reservan.
Se ponen los champiñones limpios en el horno, a 200 grados, unos 10 minutos.
Se pica finamente la cebolla, la zanahoria, el calabacín, los rabos de los champiñones y el ajo.
En una sartén se rehoga la cebolla, y cuando está pochada se añaden el resto de ingredientes picados. Se salpimientan, y se condimentan con el ajo picado y el perejil, y se da vueltas hasta que estén las verduras casi cocinadas.
Se sacan los champiñones del horno, y se rellenan con las verduras. Se riegan con una chorradita de aceite de oliva.
Se ponen unas pasas por encima, para darle un toque dulce.
Se meten nuevamente al horno, unos 5 o 10 minutos, hasta que estén bien hechos los champiñones.
Es una receta fácil, original, y rápida.

Propiedades de los champiñones:

El champiñón contiene más de un noventa por ciento de agua. Su contenido calórico es bajo, por eso es muy adecuado en dietas depurativas o para perder peso. Aporta muy pocas grasas y las que posee, como ácido linoleico, son muy saludables. Es muy rico en fibra y en proteínas. Posee vitamina A, C, D, y vitaminas del grupo B, como B1, B2, B3 y B5. Además tiene un alto contenido en minerales como cobre, yodo, manganeso, zinc, destacando su alto contenido en fósforo, magnesio, potasio y selenio, un gran antioxidante, es decir, que ofrece protección celular dentro del cuerpo humano.

Este hongo ha sido recientemente catalogado como el alimento que contiene un mayor número de antioxidantes, y el de mayor poder anticancerígeno. Las últimas investigaciones apuntan a que su acción sobre el cáncer es debida a la riqueza en selenio, un valioso antioxidante y destructor de los radicales libres que atacan a las células y pueden acabar desencadenando procesos cancerosos. 
Además, los champiñones poseen propiedades estimulantes, fortalecen el sistema de defensas, reemplazan a la carne como fuente de proteínas, adelgazan la sangre, minimizan los niveles de colesterol malo y son antivíricos. En las culturas asiáticas se les considera tónicos de la longevidad, que también previenen los ataques cardiacos y alivian los dolores de cabeza.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Paté vegetal Shiitake, de "NaturGreen"



Aunque inicialmente pensé en hacer un blog de recetas caseras, no puedo pasar por alto compartir con todos algunos productos comprados que están deliciosos, y son 100% vegetales.
Hoy es el turno de este paté vegetal, con ingredientes procedentes de agricultura ecológica, que está buenísimo. Lleva setas shiitake.
Esta seta de cultivo procedente de Japón y China se considera como un elixir de vida desde hace más de 2000 años, siendo cultivada en la madera recién cortada de árboles frondosos. Aparte de sus indudables cualidades culinarias, las propiedades medicinales de las setas shiitake se deben a un componente llamado lentinano, un polisacárido que regenera y refuerza las defensas del organismo de forma sorprendente, sobre todo contra virus y células cancerígenas.
El shiitake (Lentinus edodes) es la seta más consumida en el mundo y, al alimentarse de materia orgánica muerta, se le debe proporcionar un sustrato natural para su cultivo biológico. El lentinano que contiene ha hecho que desde la Dinastía Ming en China se haya consumido para preservar la salud, mejorar la circulación, curar resfriados y disminuir el colesterol en sangre. Parece que los mecanismos por los que actúa se relacionan con una mejora del sistema inmunológico del individuo, que tiene una especial importancia a la hora de evitar las metástasis tumorales. 
Por último, este “elixir de vida” ha demostrado reducir los niveles de colesterol y la tensión sanguínea, gracias sobre todo a una sustancia llamada eritadina. Una auténtica joya para nuestra salud, pero también para el paladar.

En Zaragoza lo podéis encontrar en la tienda "Pasión Vegana":
http://www.pasionvegana.es/shop/es/