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jueves, 9 de noviembre de 2017

Croquetas de espinacas, pasas y piñones.


Si hay una comida en el mundo que me apasiona son las croquetas, en cualquiera de sus múltiples versiones. La verdad es que a veces me da pereza hacerlas, porque lleva un ratito, pero la satisfacción de dar un bocado a una exquisita croqueta casera, compensa el rato y el zafarrancho montado en la cocina.
Voy a intentar explicar la receta, aunque las medidas las pongo siempre un poco a ojo.

Ingredientes: 

750 ml. o 1 litro (aprox.) de leche vegetal SIN AZÚCARES AÑADIDOS. Yo usé de soja.
1/2 cebolla grande (o 1 mediana)
1 puñado de piñones
1 puñado de pasas
1/2 paquete de espinacas congeladas picadas (o espinacas frescas, y las picáis vosotros)
harina de trigo (yo usé integral, pero podéis usar refinada)
harina de garbanzo
pan rallado
sal
aceite de oliva virgen extra

Elaboración: 

Hervimos 5 minutos las espinacas en un cazo con agua y sal. Mientras, sofreímos en una sartén la cebolla a fuego medio, con abundante aceite, hasta que esté pochada. Escurrimos muy, muy bien las espinacas y las ponemos en la sartén con la cebolla, mezclando bien. Añadimos las pasas y los piñones, removiendo bien todo. Echamos 4 o 5 cucharadas de harina (depende de la cantidad de espinacas que hayamos puesto) y la rehogamos hasta que se dore, sin dejar que se queme. Vamos añadiendo la leche, sin dejar de remover con las varillas, para que no se hagan grumos. Echamos medio litro de leche, mas o menos, y mezclamos bien dejando que hierva. Empezará a espesar, e iremos agregando poco a poco leche hasta encontrar la textura que queremos. La masa tiene que despegarse de la sartén, y nos tiene que costar un poco remover la cuchara de madera o las varillas, sin ser un "mazacote" compacto... es difícil de explicar... poco a poco consiguierais vuestro punto perfecto a la medida de las croquetas.
Cuando esté la masa ya en su punto vertemos en una fuente plana, para que se enfríe pronto, y tapamos con papel film para que no se seque, y metemos al frigo.
En el momento que la masa esté fría (yo suelo hacerla de un día para otro, o de la mañana a la tarde)podemos formar las croquetas. Haced una mezcla de harina de garbanzo y agua que será el sustituto del huevo para el empanado. La textura que tiene que tener es la de un huevo batido.
Pasad las croquetas por el "no huevo" y por pan rallado, y a la sartén con abundante aceite bien caliente, dando vueltas para que no se quemen y se doren por todas partes.
Yo aprovecho cuando hago, y congelo para varias veces.
Espero que os gusten.



jueves, 11 de mayo de 2017

Rollitos de "bacon" y "queso"


Hace mucho que no subo ninguna receta, y es que últimamente quiero abarcar tantas cosas que no llego a todo... y el blog de cocina es el que más abandonado tengo, lo siento.
Hoy tengo un ratito y voy a aprovechar a subir alguna recetilla fácil y rica. Estos rollitos se preparan en poco tiempo, y son un acierto para tomar un vermouth, para picar en la cena o a cualquier hora.

Ingredientes:

Pan de molde sin corteza
Bacon vegano
Queso vegano
Pan rallado
Leche de soja sin azúcar (o cualquier otra leche vegetal sin azúcar)
Aceite de oliva virgen extra

Preparación:

Se cortan las rebanadas de pan de molde en dos y se aplastan un poco con un rodillo de cocina. Se extiende sobre el pan una tira de bacon y una loncha de queso. Se enrosca sobre sí mismo, dejando el pan por fuera, y se pincha con un palillo para que no se desmonte. Ahora toca empanar, y lo hacemos pasándolos primero por leche vegetal y luego por pan rallado. Si queremos un empanado crujiente podemos repetir la operación, pasando nuevamente por leche vegetal y por pan rallado. Ya solo toca freírlos en abundante aceite hasta que estén bien doraditos. Calientes están espectaculares, pero si tenéis que levarlos fuera de casa, se pueden comer fríos, y están muy ricos también.
Espero que os guste. Receta rápida, fácil y rica.

lunes, 9 de marzo de 2015

Saladitos veganos


Tras mucho tiempo sin escribir en el blog, hoy he encontrado un poco de tiempo y comparto esta receta fácil y rápida. Los saladitos van bien a cualquier hora, en una merienda de cumpleaños, para picar con la cena o incluso para tomar antes de comer, con una cerveza bien fresquita. Yo los he hecho con tres rellenos distintos, pero podéis hacerlos de casi cualquier cosa que se os ocurra. Las cantidades de los ingredientes las puse un poco a ojo, y me sobró relleno de los tres tipos, así que esta parte la dejo en manos de vuestra intuición... a "ojo de buen cubero".

Ingredientes:

1 lámina de hojaldre fresco (yo compré de La Cocinera, que no contiene ingredientes de origen animal)
Aceite de oliva virgen extra.

Para los saladitos de espinacas: 
Un puñado de espinacas frescas (o si no tenéis, congeladas)
Un puñadito de pasas.
1/4 de cebolla no muy grande.
Sésamo para decorar.

Para los saladitos de piquillo y nueces:
1/2 frasco de pimientos del piquillo.
Un puñado de nueces.
Pimentón dulce para decorar. 

Para los saladitos de "pizza":
Queso vegano de fundir tipo mozzarella (yo puse del que hago yo, pero podéis usar alguno comprado)
Tomate frito.
Orégano para decorar.

Elaboración: 

Primero de todo, prepararemos el relleno de los tres tipos de saladitos.
Para los de espinacas:
Se lavan las espinacas y se cuecen en una olla con abundante agua y sal durante unos 10 minutos. Las escurrimos, las picamos y las reservamos. En una sartén con una chorrada de aceite de oliva sofreímos la cebolla bien picadita. Cuando está pochada, añadimos las espinacas y rehogamos bien. Añadimos las pasas y damos unas vueltas. Retiramos del fuego y dejamos enfriar un poco para poder rellenar el hojaldre.
Ahora los de piquillo y nueces: 
Ponemos en el vaso de la picadora los pimientos del piquillo y las nueces. Más o menos la mitad de cada cosa, pero iremos probando y añadiendo más nueces si fuera necesario. Picamos bien hasta que quede una pasta untable, que sepa bastante a nueces, porque el pimiento sino se apodera de todo el sabor. Ya tenemos listo otro relleno.
Por último los de "pizza":
Si queréis hacer el queso vegano en casa, podéis seguir esta receta:
Sino, podéis comprar en alguna tienda de productos veganos o herboristería especializada alguno tipo mozzarella, que funda bien. Estos saladitos se rellenan con un poco de queso vegano y un poco de tomate frito. 

Ya tenemos los rellenos preparados, así procederemos a peparar los saladitos, mientras precalentamos el horno, a 210º.
Extendemos sobre la bandeja del horno la masa de hojaldre, sobre el papel que viene enroscada. Cortamos la masa en tres horizontalmente, de forma que queden tres tiras largas. Dividimos imaginariamente en tres cada tira, a lo largo, y ponemos el relleno en la parte imaginaria de en medio, de forma que luego podamos cerrar el hojaldre. Cada tira la rellenamos con un sabor distinto. Cerramos el hojaldre y apoyamos sobre la parte que hemos doblado, para que con el peso se cierren mejor y no abran en el horno. Ahora tenemos tres tiras largas, rellenas. Cortamos cada tira en pedacitos pequeños, del tamaño que queramos los saladitos, Yo hice ocho de cada tira. Los colocamos en la bandeja del horno, sobre el papel de hornear, con espacio suficiente para que no se peguen unos a otros. Con un pincel, pintamos por encima con un poco de aceite de oliva, y espolvoreamos sésamo en los de espinacas, orégano en los de pizza y pimentón dulce en los de piquillo y nueces. Esto, además de para decorar los saladitos, nos sirve para distinguirlos luego, y saber de que es cada uno. 
Metemos al horno unos 20 minutos más o menos, o cuando veáis que ya está el hojaldre hecho y doradito. Ya tenemos nuestros saladitos listos para comer, fríos o calientes, como más os apetezcan. 

viernes, 7 de noviembre de 2014

Croquetas de zanahoria, puerro y champiñones.


Por motivos personales últimamente he tenido muy abandonado el blog de cocina. Espero volver a tener tiempo para publicar regularmente nuevas recetas. Hoy he hecho unas croquetas fáciles y deliciosas, os invito a probarlas.

Ingredientes: 
1 litro de leche de avena
350 grs. de champiñones
2 zanahorias medianas (o una grande)
1 puerro grande (o dos pequeños)
harina
sal
aceite de oliva
pan rallado

Elaboración: 
Se pica finamente con el cuchillo el puerro y la zanahoria y se sofríe con una buena chorrada de aceite en la sartén. Lavamos y picamos muy finitos los champiñones (yo lo he hecho con la picadora) y los añadimos a la sartén cuando el puerro y la zanahoria estén pochados. Rehogamos bien unos minutos y echamos seis cucharadas colmadas de harina. Removemos bien para que no se pegue hasta que esté un poco dorada la harina y agregamos poco a poco la leche de avena. Sazonamos y removemos constantemente hasta que espese lo suficiente como para que cueste mover un poco la cuchara de madera. Id añadiendo más leche hasta obtener la consistencia adecuada. No echéis de golpe toda la leche, es mejor ir añadiendo poco a poco, puesto que si queda demasiado líquida la bechamel tendrías que agregar más harina y deberéis tostarla antes en una sartén aparte con aceite.
Cuando tengamos ya lista la bechamel la echamos en una fuente plana para que se enfríe enseguida y podamos manejar la masa.
Cuando esté fría la masa cogemos una cucharada, la pasamos por leche de avena, después por pan rallado, nos humedecemos las manos con leche de avena y nos pasamos la croqueta con el pan rallado por las manos y nuevamente por el pan rallado. Haciéndolo así conseguimos que quede un empanado crujiente y homogéneo.
Calentamos abundante aceite en una sartén y cuando esté casi humeando echamos con cuidado las croquetas y les vamos dando vueltas para freírlas por todos los lados. Cuando estén doradas las sacamos a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Ya tenemos listas nuestras croquetas para degustar a cualquier hora. Si os han salido muchas y no vais a comerlas todas de vez, podéis congelarlas y freírlas en otro momento (no es necesario descongelar antes de freír).

sábado, 9 de agosto de 2014

Hummus


Una receta que no podía faltar en un blog de cocina vegana es la de hummus. El hummus es un plato originario del Antiguo Egipto, y a lo largo de los años no ha sufrido muchas modificaciones. 
Es muy popular en los países de Oriente Medio, y en Occidente tiene muchísima aceptación, sobre todos entre los vegetarianos y veganos. Esta vez lo he preparado con garbanzos en conserva, pero podéis cocer vosotros los garbanzos en casa. Es un plato muy versátil, ya que lo mismo podemos tomarlo de aperitivo con unos biscotes de pan, que en tostadas para desayunar o en bocadillo sólo o acompañado de otros ingredientes para merendar o cenar.

Ingredientes: 
1 frasco de garbanzos cocidos
1 chorrito de aceite de oliva virgen extra
1 cucharada de pasta tahini 
1 ajo
1 chorrito de zumo de limón
sal
pimentón dulce

Elaboración: 
Se escurren y se lavan los garbanzos y se ponen en el vaso de la batidora. Se añade el ajo pelado, el aceite, y la pasta tahini y se tritura todo junto. Se añade sal y un chorrito de limón al gusto. Batimos bien para que no queden grumos muy grandes y ponemos en un bol o un plato. A la hora de servir espolvoreamos pimentón dulce y yo le puse también unos pepinillos minis cortados a rodajitas, que le dan un toque especial al hummus. 

jueves, 12 de junio de 2014

Guacamole


El aguacate tiene montones de propiedades beneficiosas, pero a mi su sabor no me termina de convencer, por lo que quise probar a hacer guacamole, a ver si tomándolo como acompañamiento de unos nachos me gustaba. La verdad es que está riquísimo, y es muy fácil de hacer.

Ingredientes:

3 aguacates
1/2 cebolla dulce grande(yo utilicé la de Fuentes de Ebro, que es espectacular) o 3 cebollas tiernas.
1/2 diente de ajo
1/2 cucharada de cilantro picado
1 tomate maduro no muy grande (si es muy grande, usáis medio)
limón
sal
aceite de oliva

Elaboración: 

Sacamos la pulpa del aguacate y la trituramos con un tenedor, para que quede una textura no muy fina. picamos muy fina la cebolla y el medio ajo, el tomate y el cilantro y añadimos todo a los aguacates triturados. Mezclamos bien y agregamos un chorrito de limón exprimido al gusto, una chorrada de aceite de oliva y sal. Volvemos a mezclar para unir bien los ingredientes. Si no vamos a tomarlo en el momento, ponemos las semillas del aguacate dentro del recipiente del guacamole, para evitar que se oxide y se ennegrezca y tapamos con un film transparente, poniéndolo pegado al guacamole para que quede completamente sellado, con el menor contacto posible con el oxígeno.

miércoles, 11 de junio de 2014

Falafel rápido de garbanzos.


Los falafel originales se hacen con habas o garbanzos secos, poniéndolos en remojo y triturándolos crudos, pero estos falafel son la versión rápida, para cuando no hayáis previsto hacerlos el día anterior, y de pronto venga gente a cenar, por ejemplo. Se preparan en un momento y están buenísimos.

Ingredientes: 

1 frasco de garbanzos cocidos
1/2 cebolla de Fuentes de Ebro grande, o en su defecto dos cebolletas tiernas.
2 dientes de ajo
una cucharadita de cilantro picado (si tenéis fresco, mejor)
una cucharadita de perejil picado (lo mismo... si es fresco, mucho mejor)
3 cucharadas de harina de trigo (yo he usado integral, pero puede ser refinada)
2 cucharaditas de levadura en polvo
pimienta negra molida
cayena molida
comino molido
aceite de oliva
sal
pan rallado

Elaboración: 

Se lavan y se escurren bien los garbanzos, y se trituran bien con ayuda de un tenedor, para que no quede una pasta fina, sino que tenga textura gruesa. Cuando estén bien triturados se añaden el resto de ingredientes: la cebolla y los ajos picados, la harina, la levadura, el perejil y el cilantro. Se mezclan bien todos los ingredientes, y se sazona con sal, pimienta, comino y cayena al gusto. Si fuera necesario se agrega un poco de agua (como son garbanzos cocidos yo no he añadido agua, no ha hecho falta) hasta que quede una textura espesa, pero que se pueda trabajar. Se deja reposar durante media hora en la nevera, para que fermente la levadura y pasado ese tiempo, se hacen bolitas con pequeñas porciones de masa y las aplastamos un poco antes de pasarlas por el pan rallado, para que queden como unas hamburguesas pequeñas. Las freímos en abundante aceite de oliva y las ponemos sobre un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Ya tenemos listos nuestros falafel para comerlos como mejor nos parezca. Se suelen comer en pan de pita con lechuga tomate y salsa de yogur (por supuesto, yogur vegano), pero hoy hemos decidimos acompañarlos con un poco de salsa de tomate que me sobró de los burritos de ayer.

martes, 10 de junio de 2014

Burritos veganos.


La verdad es que tan solo comí una vez, hace muchos años, en un restaurante mejicano, pero recuerdo que me gustaron sus platos, aunque el picante me gusta en pequeñas dosis. Esta receta me la dijo mi hermano, y la verdad es que es muy fácil y está buenísima. Yo compre las tortillas mejicanas de "Old El Paso", pero si os animáis podéis buscar receta y hacerlas vosotros.

Ingredientes para 4 personas: 

8 tortillas mejicanas (las de "Old El Paso" vienen en paquetes de 8)
1 frasco de garbanzos cocidos
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
1 pimiento amarillo
pimienta negra
cayena molida
sal
aceite de oliva
salsa de tomate (os dejo el link a la receta de la salsa): http://cocinando-vegetales.blogspot.com.es/2014/06/salsa-de-tomate-campesina.html

Elaboración: 

Lavamos y escurrimos bien los garbanzos y los machacamos con un tenedor, para triturarlos bien, pero que queden con textura, con grumos. En una sartén ponemos una chorradita de aceite de oliva y echamos la masa de los garbanzos, dando vuelta para tostarlos un poco. Les ponemos pimienta molida al gusto, damos vuelta y reservamos. Cortamos los pimientos en juliana y freímos bien, sazonándolos con sal y cayena molida al gusto, hasta que estén blandos. Cuando estén ya hechos, tapamos la sartén y reservamos. La salsa de tomate yo la tenía hecha del día anterior, que la hice para apañar unos spaguetti, por lo que solo la tuve que calentar un poco en una sartén.
Ahora toca montar los burritos. Sacamos las tortillas y las calentamos. En el envase explica como hacerlo en el microondas o en el horno, pero yo preferí hacerlo en una sartén. Ponemos una gota de aceite, simplemente para que no se peguen las tortillas y una a una las vamos pasando, vuelta y vuelta para que cojan temperatura, teniendo cuidado de que no se quemen. Sobre la tortila ponemos una capa de la pasta garbanzos, luego unos pimientos y regamos con un poco de salsa de tomate. Envolvemos el relleno y lo comemos inmediatamente, para evitar que se enfríe. Yo lo acompañé con unos nachos con guacamole para picar, y así tuvimos una comida mejicana al completo. 

viernes, 6 de junio de 2014

Paninis veganos de champiñón.


Me quedaba por la nevera un poco de "queso" cremoso vegano y pensé en aprovecharlo para hacer unos paninis. Se preparan muy rápidamente y con los ingredientes que tengamos por la nevera, esta vez yo utilicé champiñones.

Ingredientes:

pan tierno
tomate frito
champiñones
orégano

Elaboración: 

Ponemos el horno a precalentar a 220º. Cortamos el pan como si fuéramos a hacer un bocadillo y ponemos sobre él tomate frito. Extendemos encima del tomate el "queso" vegano y espolvoreamos orégano al gusto. Sobre el queso colocamos los ingredientes que tengamos a mano, en este caso los champiñones, y metemos al horno. Vigilamos cada poco, ya que depende del horno, el mío es muy rápido y en unos pocos minutos estaba ya el queso fundido y el pan crujiente. 

jueves, 5 de junio de 2014

Libritos de acelga y pimientos.


Como ya os he explicado otras veces, cuando cocino acelgas, me gusta separar las hojas verdes de las pencas, y es por esto que hago "experimentos" con estas últimas, para aprovecharlas y no tirarlas. Esta vez tenía un frasco de pimientos del piquillo en la nevera y pensé que podía hacer unos libritos empanados. 

Ingredientes:

Pencas de acelga
1 frasco de pimientos del piquillo 
harina de garbanzo
pan rallado
sésamo
sal
aceite de oliva

Elaboración: 

Se limpian y cortan las pencas y se hierven con agua y sal durante unos 10 minutos. Cuando estén ya cocidas, se escurren y se dejan enfriar un poco, para poder manejarlas. Secamos bien las pencas con papel de cocina y hacemos un "librito" con dos trozos de penca y un pimiento del piquillo en medio. Mezclamos harina de garbanzo y agua, que quede la consistencia de un huevo batido, más o menos, y pasamos por la mezcla los libritos. Inmediatamente después los pasamos por un plato donde tendremos preparado el pan rallado y el sésamo mezclado. Lo empanamos bien, cubriendo totalmente todos los libritos para evitar que se abran en la sartén. Freímos en una sartén con aceite, dando vueltas hasta que estén dorados por los dos lados y sacamos a un plato con papel de cocina, para absorber el exceso de aceite que tengan. Yo los he acompañado con un poco de ensalada, para darle un poco de color al plato.

domingo, 18 de mayo de 2014

Crujientes de acelga


Como ya os expliqué en otra entrada del blog, cuando cocino acelgas me gusta separar las hojas verdes de las pencas. Las hojas verdes las suelo cocer con patata y las sofrío con ajos y pasas, y las pencas les reservo para comerlas de alguna otra manera. Hoy he decidido probar a empanarlas con sésamo, y la verdad es que el resultado ha sido muy bueno. Quedan crujientes y sabrosas, listas para acompañar cualquier plato. Tenía un revuelto de champiñones, ajetes y trigueros y el plato ha quedado espectacular. 

Ingredientes:
Pencas de acelgas
harina de garbanzo
pan rallado
sésamo 
sal
aceite de oliva

Elaboración: 
Se limpian las pencas y se cortan a trozos no muy grandes. Las hervimos en agua con sal durante unos diez minutos, y pasado ese tiempo las escurrimos bien. Preparamos una mezcla de harina de garbanzo y agua con al consistencia de huevo batido, ya que vamos a usarlo para empanar las pencas. Pasamos las pencas por la harina de garbanzo y agua y a continuación las empanamos con el pan rallado y el sésamo, que previamente hemos mezclado en un plato. Las echamos en una sartén con bastante aceite bien caliente, y freímos hasta que estén doradas por los dos lados. Ponemos sobre un papel absorbente de cocina para eliminar el exceso de aceite y ya están listas para comer.



domingo, 19 de enero de 2014

"Boquerones" vegetales de berenjena.


Vi esta receta que alguien compartió en Facebook, y no pude resistirme... tenía que probarlos. Es una receta muy sencilla, y recuerda muchísimo al sabor de los boquerones. Es una buena manera de disfrutar de ese sabor sin necesidad de quitar la vida a ningún animal para satisfacer nuestro paladar.

Ingredientes: 

1 berenjena
aceite de oliva virgen
vinagre
ajo
perejil
sal

Elaboración: 

Se pela la berenjena y se corta en filetes finos, a lo largo, y se sazonan. Se pone una gota de aceite de oliva en una sartén y se hace la berenjena a la plancha. En una fuente se pone la berenjena ya hecha, se cubre con aceite de oliva, vinagre (en proporción de el doble de aceite que de vinagre aproximadamente), perejil y ajo picados. Se deja macerar unas horas para que la berenjena coja todo el sabor (yo las hice a mediodía y las comimos para cenar) y ya están listos nuestros "boquerones" vegetales. Yo los comí en bocadillo, con el pan untado con tomate, y mi marido puso el tomate a rodajas. De cualquier manera están riquísimos.


lunes, 18 de noviembre de 2013

Croquetas de setas


Una de las cosas que más me gusta, son las tapas y montaditos, por lo que llevo varios meses haciendo pruebas hasta lograr hacer unas croquetas de mi agrado, para tomar en cualquier momento. 
Con una ensalada para cenar, o con una cervecita en domingo antes de comer, a cualquier hora va bien una croqueta.
Espero que os gusten.

Ingredientes: 

250 grs. de setas variadas. (Yo compré una bandejita de 150 grs. con un surtido que contenía Buna-shimeji, Champiñón portobello y Shiitake, y añadí unos 100 grs. de champiñones).
1/2 cebolla
4 cucharadas de harina de trigo
1/2 litro de bebida de soja sin azúcar
2 cucharadas de harina de garbanzo 
pan rallado
sal
aceite de oliva

Elaboración:

Limpiamos y picamos las setas y la cebolla.
En una sartén con una chorrada de aceite de oliva, ponemos a freír la cebolla. Cuando tengamos pochada la cebolla, añadimos las setas, ponemos sal y removemos bien para que se doren. Cuando están ya hechas (unos 8 o 10 minutos bastan) añadimos la harina de trigo y removemos bien para que se dore un poco. Sin dejar de remover, añadimos la bebida de soja poco a poco. Seguimos removiendo hasta que esté la masa bastante espesa, que cueste trabajo mover la cuchara de madera. Yo voy añadiendo la soja poco a poco, hasta que está la masa con la textura que quiero. Cuando ya esté a nuestro gusto, retiramos del fuego y echamos en alguna fuente plana, para que se enfríe.
Cuando ya tengamos la masa bien fría, procedemos a formar las croquetas. 
En un plato ponemos la harina de garbanzo con agua, removiendo bien con el tenedor, hasta que tenga la consistencia de un huevo batido. En otro plato ponemos pan rallado.
Cogemos pequeñas porciones de masa y con la mano les damos forma. Pasamos las croquetas por la harina de garbanzo con agua, y después por el pan rallado. Ponemos abundante aceite en una sartén y freímos bien hasta que estén doradas. ¡Ya tenemos listas nuestras croquetas!
Como me salieron bastantes, congelé unas cuantas antes de freírlas y las tengo guardadas para otra ocasión. 

Propiedades de las setas:

Las setas tiene múltiples propiedades beneficiosas para el organismo, además de contener muy pocas calorías, ya que el 70% de su composición es agua. Os dejo un enlace a una publicación dónde explican muy bien los beneficios de cada tipo de seta:




viernes, 1 de noviembre de 2013

Escalibada.


La escalibada es un plato que es muy socorrido. Cuando hago, lleno la bandeja del horno, para aprovechar el calor y no gastar electricidad dos veces. Se puede guardar en la nevera hecho varios días, y está igual de buena fría que caliente. También podéis congelarla una vez hecha en raciones individuales. Sirve para acompañar cualquier plato, o para comerla sola, como plato principal. A mi que me encantan los bocadillos, a veces la como entre el pan, y es un bocata riquísimo.

Ingredientes para 4 personas:

4 pimientos rojos
2 berenjenas
1/2 kilo de cebollitas francesas
aceite de oliva


Elaboración: 

Ponemos a precalentar el horno a 250 grados. Se lavan los pimientos y las berenjenas, y se embadurnan bien de aceite de oliva, en la bandeja del horno. Junto a ellos se ponen las cebollas, sin pelar ni nada, y se mete todo al horno, a media altura, a unos 200 grados. Se vigila para ir dando la vuelta, y que no se quemen. El tiempo de horneado dependerá de lo rápido que sea cada horno. Cuando estén hechos (pinchamos con un tenedor y notamos que están tiernos), se sacan del horno y se espera a que se enfríen. Cuando están fríos, se pelan los pimientos y las berenjenas, y se cortan en tiras. Se pelan las cebollas, de las que aprovechamos solo el corazón tierno. Se pone todo junto en un recipiente, y se echa sal y una chorrada de aceite de oliva.


Propiedades de la berenjena:

La berenjena contiene 90% de agua, pocas grasas, fibra (si se toma con piel) y pocas calorías, por lo que se aconseja en las dietas de adelgazamiento. 

La berenjena contiene:
    Vitaminas: E, A, C, B1, B2
    Minerales: muy rico: hierro, calcio, fósforo, potasio.
    Otros: Ácido fólico, fibra. carbohidratos.

Recomendadas para:
    Circulación.
    Reduce el colesterol.
    Previene la arteriosclerosis.
    Estimula la bilis.
    Inhibe el crecimiento de las células cancerígenas en el estomago, gracias a su vitamina E como uno de los grandes antioxidantes.

No está recomendada para los que tiene problemas cardiacos.